ActividadesCEHVAL pide reactivar el reconocimiento de los regadíos históricos como Patrimonio Cultural Inmaterial

El Centro de Estudios Históricos del Valle de Lecrín y La Alpujarra reclama retomar el expediente paralizado para proteger los sistemas tradicionales de riego, fundamentales para el patrimonio cultural y los paisajes históricos de España.

El Centro de Estudios Históricos del Valle de Lecrín y La Alpujarra (CEHVAL) ha remitido una carta a la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura en la que solicita la reactivación del expediente para declarar los Sistemas Históricos y Tradicionales de Regadío como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España.

Este procedimiento, iniciado por el propio Ministerio en 2025, supondría el reconocimiento oficial de estos sistemas como parte del patrimonio cultural del país y constituiría un paso fundamental para su salvaguarda. Sin embargo, el proceso ha quedado paralizado tras la presentación de diversas alegaciones, una situación que ha generado inquietud entre investigadores, comunidades de regantes y entidades vinculadas al estudio y la defensa del patrimonio cultural y territorial.

Desde CEHVAL se considera que esta paralización resulta especialmente preocupante en un momento en el que numerosos sistemas históricos de regadío se enfrentan a procesos de abandono, transformación o sustitución, así como a presiones derivadas de la expansión urbanística, la construcción de infraestructuras o la progresiva sustitución de los sistemas tradicionales de riego por modelos tecnificados que, en muchos casos, implican la desaparición de estructuras históricas y de conocimientos acumulados durante siglos.

Los sistemas tradicionales de regadío constituyen uno de los patrimonios culturales más relevantes de la península ibérica. No se trata únicamente de infraestructuras hidráulicas, sino de complejos paisajes culturales en los que se integran técnicas de captación y distribución del agua, formas de organización comunitaria, normas consuetudinarias y prácticas agrarias que han modelado el territorio a lo largo de generaciones.

En territorios como La Alpujarra y el Valle de Lecrín, estos sistemas han desempeñado un papel decisivo en la configuración histórica del paisaje y en la organización de la vida rural. Las redes de acequias tradicionales, algunas de ellas documentadas desde época medieval, continúan articulando el territorio agrícola y sosteniendo sistemas de gestión colectiva del agua que forman parte de la identidad histórica de estas comarcas.

Para el CEHVAL, estos sistemas constituyen un ejemplo excepcional de adaptación histórica al medio y de gestión sostenible del agua. Su valor no reside únicamente en las infraestructuras materiales que los componen, sino también en el conocimiento tradicional, las prácticas sociales y las formas de gobernanza comunitaria que han permitido su funcionamiento durante siglos.

La declaración de los sistemas históricos de regadío como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial supondría el reconocimiento oficial de este conjunto de conocimientos, prácticas y paisajes como parte del patrimonio cultural español. Esta figura, prevista en la Ley 10/2015 para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, establece la obligación de los poderes públicos de promover medidas de salvaguardia orientadas a garantizar la continuidad de estas prácticas culturales y de los espacios donde se desarrollan. Aunque esta figura no establece por sí misma un régimen específico de protección urbanística, sí implica el compromiso de las administraciones públicas de velar por la conservación de los lugares, espacios y elementos materiales que hacen posible la continuidad de estas prácticas culturales. Esto incluye infraestructuras tradicionales como acequias, albercas o sistemas de reparto del agua, así como los paisajes agrarios asociados a estos sistemas históricos de riego.

Desde CEHVAL se considera que el reconocimiento institucional de los regadíos tradicionales resulta especialmente relevante en el contexto actual de crisis climática y creciente presión sobre los recursos hídricos, ya que estos sistemas representan ejemplos históricos de gestión sostenible del agua y de adaptación al territorio.

En la carta remitida al Ministerio de Cultura, la entidad solicita que se reconsidere la paralización del procedimiento y se reactive el expediente de declaración de los sistemas históricos de regadío como patrimonio cultural inmaterial, al tiempo que pide conocer las razones que han motivado la interrupción del proceso.

El Centro de Estudios Históricos del Valle de Lecrín y La Alpujarra ha manifestado asimismo su disposición a colaborar con las administraciones públicas en las tareas de investigación, documentación y difusión de este patrimonio, convencido de que su reconocimiento contribuiría a reforzar la protección de algunos de los paisajes culturales más valiosos del territorio español y a garantizar la continuidad de los conocimientos tradicionales asociados a la gestión del agua.