ActividadesCuando el Catastro llamó a la puerta de Cenes de la Vega

Una exposición reconstruye la vida de un pequeño pueblo de la Vega granadina en 1752 a partir de mapas, documentos y registros históricos conservados durante casi tres siglos

En la Biblioteca Pública Municipal Elena Martín Vivaldi se ha inaugurado la exposición El Catastro de Ensenada. Cenes de la Vega, 1752, una muestra que rescata la vida cotidiana del municipio a mediados del siglo XVIII a partir de documentos fiscales, mapas, nombres propios y registros conservados en los archivos.

El acto ha reunido música, libros, investigación y ciencia histórica en un mismo espacio. Un grupo de saxofonistas abrió la inauguración y volvió a intervenir al cierre, poniendo el broche final a una jornada en la que el patrimonio documental salió del archivo para encontrarse con los vecinos. La música aportó un tono especialmente emotivo a una cita cultural marcada por el conocimiento, la memoria y el compromiso de Cenes de la Vega con la difusión de su historia.

La exposición está organizada por la Dirección General del Catastro del Ministerio de Hacienda y el Ayuntamiento de Cenes de la Vega. En la inauguración participaron la alcaldesa, Montserrat Muñoz Sáez; la delegada de Economía y Hacienda en Granada, Elisabeth Fernández Puertas; la gerente territorial del Catastro en Granada, Esther García Padilla; la directora del Archivo Histórico Provincial de Granada, Eva Martín López; la catedrática de Geografía Humana de la Universidad Autónoma de Madrid y comisaria de la exposición, Concepción Camarero Bullón; y el profesor de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad de Cádiz y también comisario, Raúl Ruiz Álvarez. Tras las intervenciones tuvo lugar una visita institucional por la muestra.

El Catastro de Ensenada fue una de las mayores operaciones de conocimiento emprendidas por la Monarquía española en el siglo XVIII. Impulsado durante el reinado de Fernando VI, pretendía conocer con detalle la riqueza de los pueblos de la Corona de Castilla: sus tierras, casas, ganados, oficios, rentas y habitantes. Gracias a aquella averiguación hoy es posible reconstruir con extraordinaria precisión cómo era la vida en Cenes de la Vega hace casi trescientos años.

La documentación permite conocer un municipio que en 1752 contaba con apenas 47 habitantes agrupados en 12 familias. Aquella pequeña comunidad ocupaba 12 casas habitables, mientras que otras 13 aparecían hundidas y convertidas en solares, posiblemente como consecuencia de alguna inundación. Las avenidas del río Genil eran una constante y el propio Catastro recoge que una crecida ocurrida en 1751 había reducido parte de la vega por el arrastre de materiales. La historia de Cenes aparece así íntimamente ligada al río, fuente de riqueza agrícola, pero también elemento que condicionó la vida y el paisaje del municipio.

Uno de los grandes atractivos de la exposición es la cartografía histórica conservada del lugar. Los mapas realizados por Pedro Ángel Parcero muestran la iglesia, la acequia del Candil, el camino hacia Pinos Genil y el propio Genil, elementos que estructuraban la vida cotidiana de los vecinos. Son documentos de enorme valor porque permiten observar cómo se organizaba el territorio y cuáles eran los referentes fundamentales de aquella comunidad.

La muestra también invita a mirar más allá de los datos fiscales. A través de los libros del Catastro es posible entrar en las casas, conocer la composición de los hogares, las actividades económicas, las situaciones de pobreza o dependencia y el papel desempeñado por las mujeres en el sostenimiento de las economías familiares. La exposición devuelve nombres, historias y contextos a personas que, durante siglos, permanecieron ocultas entre legajos y documentos administrativos.

Más allá de su interés histórico, la iniciativa constituye un ejemplo de transferencia del conocimiento desde la investigación académica a la sociedad. El proyecto busca acercar a la ciudadanía una de las fuentes documentales más importantes de la historia de España y demostrar que la historia local es una herramienta fundamental para comprender procesos más amplios relacionados con la economía, el territorio, las relaciones sociales o la construcción de las comunidades.

La exposición permanecerá abierta durante todo el verano en la Biblioteca Elena Martín Vivaldi. Allí, entre libros, mapas y documentos, los visitantes podrán descubrir cómo era aquel pequeño pueblo de la Vega granadina que, gracias al Catastro de Ensenada, sigue conservando una de las fotografías más completas de su pasado.