No categorizadoEn memoria de Salvador Navarro Fernández

Hay personas cuya vida se mide no solo por los años vividos, sino por la huella que dejan en quienes tuvieron la fortuna de conocerlas. Así fue Salvador Navarro Fernández, socio de CEHVAL, maestro, profesor, investigador y, sobre todo, hombre de profunda vocación humanista.

Su trayectoria académica refleja una vida entregada al saber. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada y en Derecho por la Universidad de Almería, donde también realizó cursos de Doctorado en Lengua y Literatura, supo conjugar la pasión por la palabra con el rigor jurídico. Maestro por la Escuela de Magisterio de Almería y funcionario de carrera en los cuerpos de Profesores de EGB, Primaria y Secundaria, dedicó décadas a la enseñanza con una entrega silenciosa y constante. Ocupó cargos de dirección y coordinación académica, y colaboró activamente en la formación del profesorado desde el Centro de Profesores de Almería, siempre convencido de que educar era sembrar futuro.

Pero Salvador no se limitó a las aulas. Su inquietud intelectual lo llevó a profundizar en la riqueza lingüística e histórica de nuestra tierra. Investigó el habla andaluza con sensibilidad y rigor, y participó en importantes obras colectivas sobre la onomástica y la toponimia almeriense a partir del Catastro de Ensenada, publicadas por la Fundación Ibn Tufayl de Estudios Árabes. En su blog dedicado a la etimología toponímica de la provincia de Almería compartió generosamente conocimientos que ayudaron a comprender mejor la identidad de nuestros pueblos. Su libro Los repobladores de Cantoria (Almería), según el libro de Apeo de esta villa es testimonio de su amor por la historia local y su compromiso con la memoria colectiva.

Como socio de CEHVAL, vivió con entusiasmo la tarea de estudiar y difundir nuestro patrimonio histórico. El pasado mes de octubre participó en las VI Jornadas de Estudios del Valle de Lecrín, donde su intervención fue reflejo de su claridad, su rigor y su cercanía. Nadie podía imaginar entonces que aquella sería una de sus últimas contribuciones públicas; hoy la recordamos con gratitud y emoción.

A su esposa, Lola Pérez Cuadrado, compañera de vida y también socia de CEHVAL, le enviamos no solo nuestro pésame, sino nuestro cariño más sincero. Que encuentre consuelo en la certeza de que la obra y el ejemplo de Salvador perduran y seguirán dando fruto. A sus hijos y familiares, nuestro abrazo cercano.

Salvador nos deja, pero no se va del todo: permanece en su palabra, en su enseñanza y en la memoria agradecida de quienes tuvimos el privilegio de compartir camino con él.