ActividadesMaría Aurora Molina Fajardo, nombrada vicedecana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá

La historiadora del arte, natural de Dúrcal y especialista en el Valle de Lecrín, asume la Organización Académica de la Facultad tras una trayectoria dedicada al patrimonio, la vivienda rural, la cultura material y la memoria del antiguo reino de Granada

A veces la vida abre una puerta que no estaba prevista. Hace unas semanas, María Aurora Molina Fajardo recibió una noticia que, según admite, la sorprendió: su nombramiento como vicedecana de Organización Académica de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá. No era una designación que esperara. Tampoco una responsabilidad menor. Por eso, antes de aceptarla, la historiadora del arte midió el alcance del cargo y decidió ponerse a disposición de la comunidad universitaria complutense “con mucho respeto a lo que conlleva esta posición”.

Su respuesta, formulada con la sobriedad de quien sabe que la universidad es también un espacio de servicio, resume bien el espíritu con el que afronta esta nueva etapa: “Confío en que esta nueva responsabilidad sea una oportunidad para ser instrumento de cosas buenas para mis compañeros y el alumnado. Rezad por mí. Gracias”.

El nombramiento tiene una lectura especialmente significativa para la Sociedad Científica CEHVAL, de la que Molina Fajardo forma parte y con la que ha colaborado en distintas iniciativas de investigación, debate y transferencia cultural. Su trayectoria está íntimamente ligada al Valle de Lecrín, a La Alpujarra y al antiguo reino de Granada, territorios que ha estudiado no como escenarios inmóviles del pasado, sino como espacios vivos donde la arquitectura, los caminos, las casas, los objetos y las ruinas conservan todavía la memoria de quienes los habitaron.

Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Granada, Molina Fajardo ha dedicado buena parte de su trabajo a comprender el mundo rural granadino después de la conquista castellana. Su tesis doctoral, centrada en el urbanismo y la arquitectura residencial del Valle de Lecrín en el siglo XVI, aborda un momento decisivo: el de la transformación de las alquerías, las viviendas, los sistemas defensivos y las formas de habitar tras 1492. En ese territorio fronterizo entre la herencia nazarí, la sociedad morisca y la nueva ordenación castellana, la investigadora ha encontrado una vía para explicar cómo los grandes cambios históricos se inscriben en los espacios cotidianos.

Su obra se mueve precisamente en esa escala: la que permite pasar del archivo a la casa, de la torre al ajuar, del camino al mesón, del castillo al paisaje. Ha investigado las alquerías del Valle de Lecrín, la vivienda rural granadina del siglo XVI, las estructuras defensivas reutilizadas tras la expulsión de los moriscos, los hospedajes de la senda Granada-Motril y los objetos que componían la vida doméstica en los hogares andalusíes, moriscos y castellanos. En sus estudios, el patrimonio no aparece como una colección de piezas aisladas, sino como una forma de leer relaciones sociales, jerarquías, emociones, adaptaciones y permanencias.

Entre sus aportaciones destaca su trabajo sobre castillos, fuertes y atalayas del Valle de Lecrín, así como sus investigaciones recientes sobre el Castillo de Mondújar, una fortaleza esencial para entender la organización histórica del territorio y uno de esos bienes patrimoniales cuya fragilidad recuerda que la investigación académica solo cobra pleno sentido cuando ayuda también a conservar, explicar y valorar.

Esa relación entre conocimiento y territorio ha marcado también su participación en CEHVAL. Molina Fajardo dirigió las V Jornadas de Estudios del Valle de Lecrín, celebradas en 2023 bajo el lema “Otros espacios, otros tiempos”, y coordinó la sesión dedicada a los habices en la Alpujarra dentro del Seminario Permanente “A propósito de Clío”. En ambos casos, su labor contribuyó a consolidar espacios de diálogo entre la historia, la historia del arte, la arqueología y la ciudadanía, una de las señas de identidad de la sociedad científica.

En los últimos años, su investigación ha incorporado además una línea de notable proyección: el estudio de los trabajos de las mujeres en la Andalucía moderna. En el marco del proyecto TRAMA, Molina Fajardo ha desarrollado la Biblioteca de Arte TRAMA, una base de datos que permite rastrear la representación —y también los silencios— del trabajo femenino en las obras artísticas andaluzas de la Edad Moderna. La iniciativa enlaza con sus estudios sobre mujeres, género, imagen y cultura material, y amplía una mirada investigadora atenta a quienes durante siglos quedaron fuera del primer plano de los relatos históricos.

El nombramiento de María Aurora Molina Fajardo como vicedecana de Organización Académica de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá reconoce así una trayectoria construida desde el rigor, la discreción y la constancia. También proyecta, desde una institución universitaria de larga tradición, una forma de entender la investigación humanística como servicio público: estudiar el pasado para hacerlo comprensible, conservar el patrimonio para que no desaparezca, y abrir la universidad a los territorios y a las comunidades que le dan sentido.

Desde la Sociedad Científica CEHVAL felicitamos a nuestra compañera María Aurora Molina Fajardo y le deseamos acierto, serenidad y fortaleza en esta nueva etapa. Su recorrido demuestra que desde un valle, desde una casa antigua, desde un castillo en ruinas o desde una imagen apenas atendida se puede pensar la historia con profundidad. Y que, a veces, las responsabilidades inesperadas llegan precisamente a quienes han aprendido a mirar con paciencia lo que otros pasaron por alto.