ActividadesRocío Iglesias de Haro reivindica en Canal Sur el valor histórico y patrimonial del Castillo de Mondújar

La arqueóloga Rocío Iglesias de Haro, socia del Centro de Estudios Históricos del Valle de Lecrín y La Alpujarra, ha reivindicado el valor histórico del Castillo de Mondújar en una intervención emitida por Canal Sur Noticias, en el marco de las V Jornadas de Turismo Activo del Valle de Lecrín. Sus palabras sitúan de nuevo a esta fortaleza nazarí en el centro de una cuestión esencial: cómo investigar, conservar y explicar un patrimonio que durante siglos ha oscilado entre la historia documentada, la memoria local y la leyenda.

Iglesias de Haro, que ha dirigido la prospección arqueológica del Castillo de Mondújar, ha destacado la singularidad del enclave dentro de la historia del Valle de Lecrín. Según ha explicado, el Castillo de Mondújar es el único del territorio que mantiene un uso de carácter “militar” tras la conquista castellana, aunque esa función no se prolongara demasiado en el tiempo. Esa circunstancia lo convierte en una pieza especialmente valiosa para comprender los cambios políticos, defensivos y simbólicos que se produjeron en el antiguo Reino de Granada tras su incorporación a la Corona de Castilla.

La arqueóloga ha señalado también que el castillo ha sido relacionado durante mucho tiempo con la rauda real nazarí, una vinculación que ha alimentado buena parte de su proyección histórica. A ello se suma, ha subrayado, un amplio corpus de leyendas románticas construidas en torno al lugar. Son relatos que pertenecen a la mirada de quienes contemplaban estas ruinas hace más de un siglo, cuando los vestigios nazaríes eran leídos con frecuencia desde la fascinación literaria, el orientalismo y la evocación nostálgica de Al-Ándalus.

La investigación arqueológica permite hoy devolver al castillo su espesor histórico. La memoria que lo ha acompañado forma parte de la historia cultural del enclave; el conocimiento científico permite ordenarla, contrastarla y ponerla en relación con las evidencias materiales. La prospección arqueológica superficial, el análisis de sus estructuras emergentes y la documentación técnica del conjunto abren una vía rigurosa para comprender qué fue realmente el Castillo de Mondújar, qué papel desempeñó en el territorio y cómo puede ser conservado para las generaciones futuras.

La intervención ha contado además con la participación de los socios del CEHVAL Agustín Sánchez García y Carmelo A. García Campoy. Junto a Rocío Iglesias de Haro, todos ellos son naturales y vecinos de municipios del territorio —Dúrcal, Bubión y Padul—. El dato tiene una importancia que va más allá de lo biográfico: recuerda el valor de los investigadores que conocen de primera mano el paisaje, la memoria oral, los caminos, los nombres y la realidad cultural sobre la que trabajan.

Investigar desde el territorio exige método, formación y rigor, además de una relación prolongada con los lugares. Quienes estudian su propio entorno aportan una sensibilidad difícil de sustituir: reconocen las huellas pequeñas, atienden a las transformaciones del paisaje y entienden que el patrimonio forma parte de una comunidad viva. En el caso del Castillo de Mondújar, esa combinación de conocimiento científico y vínculo territorial permite leer la fortaleza dentro de una trama histórica, social y paisajística más amplia.

Esa implicación de la gente del territorio constituye uno de los valores más significativos de la actuación. En el Castillo de Mondújar confluyen ciencia, técnica, investigación y transferencia de conocimiento, junto a una forma de responsabilidad colectiva hacia los restos materiales del pasado. El patrimonio deja de ser una presencia muda en el paisaje y se convierte en una herramienta de comprensión histórica, identidad compartida y desarrollo cultural.

El proyecto cuenta asimismo con la asesoría científica de María Aurora Molina Fajardo, socia del Centro de Estudios Históricos del Valle de Lecrín y La Alpujarra. Molina Fajardo es coautora, junto al investigador Antonio Orihuela Uzal, del artículo “UAV Photogrammetry Surveying for Sustainable Conservation: The Case of Mondújar Castle (Granada, Spain)”, un estudio centrado en la documentación histórica y fotogramétrica del castillo mediante el uso de drones. Aquella investigación planteaba ya la necesidad de conocer con precisión el estado, la configuración arquitectónica y las fases constructivas del enclave como paso previo a cualquier estrategia de conservación sostenible.

En el marco de las mismas jornadas participó también la socia del CEHVAL Bárbara Boloix Gallardo, profesora titular de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Granada y vicesecretaria de Cooperación Cultural e Institucional de la Fundación Euroárabe. Su intervención se centró en la llamada Ruta de Boabdil y en la figura de Muhammad XII, último emir nazarí de Granada, abordando el contexto histórico de su salida de la ciudad tras la conquista castellana y la complejidad de la memoria asociada al final del Reino Nazarí.

La presencia de Boloix permitió vincular el estudio histórico de al-Ándalus con las posibilidades de un turismo cultural riguroso, capaz de interpretar el territorio desde el conocimiento académico y alejado de la mera evocación legendaria. Su aportación refuerza una idea compartida por el CEHVAL: el turismo patrimonial necesita investigación, contexto y relato histórico para convertirse en una verdadera herramienta de conocimiento.

Con estas aportaciones, la Sociedad Científica CEHVAL refuerza su papel como espacio de estudio, divulgación y defensa del patrimonio histórico del Valle de Lecrín y La Alpujarra. El Castillo de Mondújar aparece así como una ruina monumental cargada de futuro: un lugar donde confluyen la arqueología, la memoria, la investigación universitaria y el compromiso de una comunidad que empieza a mirar su patrimonio con voluntad de conocimiento, conservación y transmisión.